Descripción
San Pier Giorgio Frassati, joven laico católico y servidor de los pobres
Pier Giorgio Frassati nació en Turín en 1901 y estudió ingeniería de minas en el Real Politécnico. La Eucaristía diaria, la oración y la confesión frecuente formaron una vocación laical activa en Acción Católica, las Conferencias de San Vicente de Paúl y la Tercera Orden Dominicana. Visitaba familias pobres, compartía su dinero y defendía compromisos sociales cristianos durante el ascenso del fascismo. Montañero entusiasta y amigo fiel, murió de poliomielitis el 4 de julio de 1925 con veinticuatro años. Beatificado en 1990, fue canonizado por el papa León XIV el 7 de septiembre de 2025.
Ropa contemporánea y retrato juvenil directo
El icono presenta a Pier Giorgio con camisa, corbata y tirantes propios de un estudiante de comienzos del siglo XX, no con ropa clerical o monástica. Así subraya correctamente una santidad laical vivida en estudio, amistad, compromiso cívico, deporte y servicio directo al prójimo. El nimbo y el fondo dorado integran un rostro moderno en el lenguaje del retrato sacro. No aparecen montaña, rosario ni paquete para los pobres; esas dimensiones importantes deben explicarse en el texto y no atribuirse a la imagen.
Elaborado en Polonia sobre madera de tilo
El icono se realiza por encargo en Polonia sobre una tabla de tilo con doble imprimación. La imagen se imprime directamente en la superficie preparada y se completa con hoja metálica decorativa de tono dorado. Incluye certificado con el año de producción y colgador. Es una obra devocional contemporánea, no una pintura individual hecha a mano.
Para jóvenes, estudiantes, deportistas y caridad práctica
Es apropiado para sala juvenil, pastoral universitaria, colegio, capilla de montaña, centro solidario o rincón de oración. Pier Giorgio acompaña a estudiantes, jóvenes profesionales, excursionistas, deportistas, voluntarios y movimientos laicales católicos. Su ejemplo une vida sacramental, amistad, estudio, responsabilidad social y ayuda discreta a los pobres. La devoción debe impulsar servicio concreto y cuidado responsable de la salud; el icono no garantiza éxito académico, seguridad deportiva, curación ni popularidad.

