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Descripción

San Florián fue un funcionario romano martirizado en el año 304 y es venerado como patrono de los bomberos. Su muerte se sitúa en la persecución de los cristianos bajo Diocleciano: fue arrojado al río Enns con una piedra atada al cuello. La invocación del santo ante los incendios pertenece a una etapa posterior de su tradición devocional.

La armadura, el fuego y la piedra de molino

La imagen presenta a Florián con armadura de inspiración romana, casco con penacho, capa roja y un estandarte marcado con una cruz. A su lado, un ángel alado vierte agua de una vasija sobre una casa en llamas. Cerca de sus piernas aparece una piedra de molino con cadena. La piedra recuerda el martirio, mientras que el incendio y el agua aluden a su patronazgo sobre los bomberos.

Una imagen para la oración

La indumentaria militar responde a una convención artística y no acredita todos los detalles de su cargo histórico. Para los bomberos y sus familias, la imagen puede acompañar la oración por la valentía, el servicio responsable y la seguridad de quienes afrontan peligros. No es un talismán ni sustituye las medidas de prevención de incendios.

Elaboración en Polonia sobre madera de tilo

Art Christiana realiza este icono por encargo sobre una tabla de tilo con dos capas de imprimación. La imagen se imprime directamente sobre la superficie preparada y se completa con pan de metal de tono dorado, conocido como schlagmetal. En el reverso se incluyen un certificado con el año de producción y un colgador.

El icono puede colocarse en un espacio de oración doméstico o regalarse al comenzar o concluir una trayectoria en el servicio de bomberos. Sus atributos permiten distinguir el relato del martirio de los motivos vinculados a su veneración posterior.