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Descripción

Nuestra Señora de los Dolores y la compasión fiel de María

El título Nuestra Señora de los Dolores contempla la participación de María en el sufrimiento de Cristo. La profecía de Simeón de que una espada atravesaría su alma aparece en Lucas 2,35, mientras Juan 19,25-27 la sitúa junto a la Cruz cuando Jesús le confía al discípulo amado. La tradición católica reúne estos y otros momentos en los Siete Dolores de María. Su memoria litúrgica se celebra el 15 de septiembre, después de la Exaltación de la Santa Cruz.

Lágrima, mirada elevada y manos unidas

Esta composición no muestra la espada ni las siete espadas habituales. María alza el rostro con lágrimas hacia el cielo y une las manos en oración. El manto azul oscuro y la túnica roja enmarcan una expresión humana de dolor sin desesperación. El halo y las abreviaturas griegas la identifican como Madre de Dios, mientras el campo dorado sitúa el dolor personal dentro de la esperanza de la obra salvadora de Cristo.

Para el duelo, los cuidadores y la presencia fiel

El icono tiene especial significado para familias en duelo, cuidadores, capellanes de hospitales y hospicios, y quienes acompañan a una persona que sufre. Puede sostener la oración por compasión, perseverancia y la gracia de permanecer presentes cuando un problema no puede resolverse pronto. La devoción mariana no glorifica el dolor ni promete eliminarlo automáticamente; lo dirige hacia Cristo y la esperanza de la Resurrección.

Elaborado sobre madera de tilo en Polonia

Se fabrica por encargo en Polonia sobre una tabla de tilo con doble imprimación, impresión directa y hoja metálica decorativa de tono dorado. Incluye certificado con el año de producción y colgador.