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Descripción

Santa Rosa de Lima (1586-1617) fue una terciaria dominica que unió la oración con la atención a los demás. Nacida como Isabel Flores de Oliva en Lima, en 1671 se convirtió en la primera persona nacida en América en ser canonizada. El icono la representa con una corona de rosas y un crucifijo, atributos habituales de su imagen devocional.

Una vocación dominica en el hogar

Rosa ingresó en la Tercera Orden de Santo Domingo en 1606, pero no fue monja de clausura. Vivió en la casa familiar, donde dedicaba tiempo a la oración, contribuía al sustento mediante la horticultura y la costura y atendía a personas enfermas o necesitadas. Su vida permite comprender la relación entre contemplación y caridad concreta.

El significado de las rosas y el crucifijo

El velo y el manto negros enmarcan el hábito blanco. Las rosas sobre la frente aluden a su nombre, mientras que la mirada baja y el crucifijo sostenido con ambas manos dirigen la atención hacia la Pasión de Cristo. La aureola la identifica como santa; la composición expresa recogimiento, sin narrar un episodio biográfico específico.

Elaboración en Polonia sobre madera de tilo

Art Christiana realiza este icono por encargo sobre una tabla de tilo con dos capas de imprimación. La imagen se imprime directamente sobre la superficie preparada y se completa con pan de metal de tono dorado, conocido como schlagmetal. En el reverso se incluyen un certificado con el año de producción y un colgador.

Puede colocarse en un rincón de oración doméstico o regalarse a una persona vinculada a la espiritualidad dominicana. Su representación invita a considerar cómo el servicio cotidiano a los demás puede alimentarse de la oración.